
El Ministerio de Cultura anunció en marzo la creación del Premio Nacional de Cómic para homenajear a este medio de expresión, que ahora parece estar remontando el vuelo tras una etapa nada próspera. La semana pasada el premio fue otorgado al dibujante barcelonés Francesc Capdevilla, alias Max, por su obra Hechos, dichos, ocurrencias y andanzas de Bardín el Superrealista. El jurado coincide en señalar una obra con un guión original y plagada de referencias filosóficas, literarias y cinematográficas. Max nació en Barcelona en 1956 y formó parte del underground militante de los años setenta, y en su estilo hay una curiosa mezcla entre el humor sarcástico de la prolífera escuela de humor Bruguera y la estética de la vanguardia actual de la historieta mundial.

