martes, 12 de mayo de 2009

Llovizna

¿Qué tiene esto que ver con la temática del blog? Nada. Pero el caso es que ayer estaba aburrido en el trabajo y escribí esto. Por otro lado, lo pongo para que no me cierren el blog mientras pienso qué rumbo le doy a esto, si se lo doy... Bueno, ahí va el offtopicazo:

Tenía que salir de allí. La temperatura de su habitación era agradable, sobre todo teniendo en cuenta el frío que empezaba a hacer fuera. Pero había un pequeño trabajo que si no se realizaba en aquel momento, traería después muchas complicaciones.

Los nuevos olivos ya estaban plantados. Pero fue un error tonto no haber pensado en los conejos. Si se dejaban puestos los olivos sin una malla protectora, es muy posible que a la mañana siguiente estos voraces roedores los hubieran cortado todos.

Así que se enfundó la chaqueta con la que salió antes, algo húmeda por la lluvia que antes le pescó, y sobre ésta se puso un chaquetón impermeable. En la cabeza, un pequeño sombrero.

Seguía lloviendo, pero ahora con poca intensidad. Había que darse prisa. Sobre el sombrero repicaban pequeñas gotitas de agua. Sonaba exactamente igual que tener un tejado en la cabeza. El abrigo y el aire fresco del campo conformaban una temperatura agradable. Andar sobre tierra barrosa siempre le había parecido una sensación divertida, y disfrutaba mucho con cualquier ocasión que le permitiera enfundarse las botas para caminar fatigosamente bajo la lluvia. Los tres primeros olivos estaban cerca de la casa, y pronto estuvieron preparados. El último estaba algo más lejos.

Tras un pequeño paseo llegó al olivo en cuestión. Sacó la navaja de un bolsillo del chaquetón para cortar un trozo de cordel y atar alrededor de la vareta un trozo de fardo que mantuviera a la tierna planta a salvo de aquellos pequeños y destructivos herbívoros.

Cuando terminó se quedó mirando un rato la viña de enfrente, separada tan sólo por una estrecha zanja que podía saltarse fácilmente de una zancada. Entonces, sintió una de esas esporádicas y extrañas aproximaciones a lo que es la felicidad. Olor a tierra mojada, sonido de gotas estrellándose en el sombrero, viento sobre los hombros y nada en el corazón.

4 comentarios:

RiCoCHi dijo...

Sencillamente:

Legen...


...wait for it...


...DARY!!!

LEGENDARY

dijo...

Genial, de verdad. Deberías escribir más a menudo cosas así, sin abandonar tus frikadas. Un abrazo :)

the quiet girl dijo...

"Sonaba exactamente igual que tener un tejado en la cabeza"... :)
Me gusta mucho, félicitations!

Eldan dijo...

Gracias, gracias, damas y caballero... Segurié petardeando por aquí de vez en cuando. Mientras pienso cómo hacer un blog medianamente serio y útil sobre videojuegos, haré reflexiones como esta...